quarta-feira, abril 05, 2006

Un verso à 4ª-feira

La tierra surge como si viviera
en mí, cierro los ojos, luego existo,
cierro los ojos y se abre una nube,
se abre una puerta al paso del perfume,
entra un río cantando con sus piedras,
me impregna la humedad del territorio,
el vapor del otoño acumulado
en las estatuas de su iglesia de oro,
y aún después de muerto ya veréis
cómo recojo aún la primavera,
cómo assumo el rumor de las espigas
y entra el mar por mis ojos enterrados.
"Pablo Neruda"



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